Si está embarazada y padece hepatitis C, se calcula que tiene un 5% de posibilidades de transmitir el virus a su hijo1. Se cree que este tipo de transmisión de virus se produce durante el parto. El riesgo aumenta si también está infectada por el VIH.
Cuando se está embarazada, se recomienda no consumir alcohol. Sin embargo, dado que el alcohol puede incrementar la carga viral y aumentar la velocidad con la que la hepatitis C puede dañar el hígado, es incluso más importante que se abstenga de consumir alcohol durante el embarazo.
Si está o prevé quedarse embarazada, no podrá tomar ribavirina porque es un medicamento muy nocivo para el feto. En tales casos, no se recomienda el tratamiento del VHC, aunque puede contemplarse después del parto.
No hay pruebas de que la hepatitis C pueda contagiarse a través de la leche materna, pero debe evitarse la lactancia natural cuando la piel presenta laceraciones.
1Newell ML, Pembrey L. Mother-to-child transmission of hepatitis C virus infection. Drugs Today (Barc) 2002; 38(5): 321-337.